La soprano Carmen Solís participó en La vida breve junto a la ORTVE en el Teatro Monumental los días 15 y 16 de enero, encarnando el complejo papel de Salud.
La crítica de Platea Magazine destacó la exigencia vocal y psicológica del rol, subrayando que no se trata de un papel “brillante” en el sentido tradicional, sino profundamente expuesto y cargado de intensidad dramática: "En este papel Carmen Solís, ofreció un retrato profundamente sufriente del personaje, de gran intensidad expresiva, construida desde la contención y el fraseo cuidado, más trágica que declamatoria, muy coherente con la lectura general de la obra. Se mueve con especial comodidad en el registro medio, donde su voz gana en densidad y expresividad; asciende al agudo sin dificultad técnica [...] Brilló especialmente en los melismas, resueltos con musicalidad y precisión, mostrando una comprensión estilística más que notable del lenguaje falliano." Por su parte, La Razón dice que: "Carmen Solís asumió el papel de Salud con una intención impecable. Mantuvo el carácter fatalista y la dignidad del personaje [...] su entrega dramática fue total".